El camino hacia la recuperación
Reconocer lo vivido
es el primer paso para sanar
Salir de una relación violenta
fue apenas el comienzo.
Lograste sobrevivir,
aun a pesar del dolor,
y ahora empieza un proceso
de recuperación.
Es importante empezar
a dedicarte tiempo,
reencontrarte con vos misma
y trabajar las heridas
que dejó la violencia.
No merecías lo que viviste.
No provocaste el daño
que te causaron.
Ahora podés participar
activamente en tu recuperación.
Frase clave:
No fue tu culpa.
No tenías que “aguantar más”
ni “intentarlo de nuevo”.
Salir de ahí fue una decisión
orientada a protegerte.
Ahora merecés sanar,
reconstruirte y vivir
con mayor seguridad.